COMUNICACIÓN Y COMERCIO EXTERIOR. CLAVES LINGÜÍSTICAS Y CULTURALES PARA HACER NEGOCIOS INTERNACIONALES
Comercializar servicios o productos al exterior no es solo una cuestión de precio, calidad o logística. En los negocios internacionales, la forma en la que nos comunicamos puede ser tan determinante como lo que ofrecemos
Desde Rosario Traducciones trabajamos desde hace años con empresas, profesionales y organizaciones que comercializan fuera de Argentina. Y hay algo que se repite una y otra vez: muchos acuerdos no llegan a buen puerto —no por falta de capacidad técnica— sino por malentendidos culturales, expectativas no alineadas o decisiones comunicacionales poco estratégicas. Este ciclo de notas nace de esa experiencia. Porque comunicarse con personas del exterior no es solamente hacer negocios “en otro idioma”. La realidad nos demuestra que solo traducir un mensaje no necesariamente garantiza que ese mensaje funcione.
Comercio exterior: números que hablan
Diversos estudios internacionales muestran que:
Solo 1 de cada 10 personas consideraría comprar un producto si la información está en un idioma que no es el propio;
apenas el 27,9 % de los usuarios utiliza o navega con regularidad sitios web en idiomas extranjeros;
2 de cada 10 personas directamente no visitan páginas que no estén en su lengua materna (fuentes: Nimdzi y CSA Research)
Estos datos evidencian un punto clave: un mercado puede estar globalizado, pero eso no significa que esté dispuesto a adaptarse al idioma y a la lógica del proveedor. Por el contrario, son las empresas las que deben acercarse cultural y lingüísticamente a sus potenciales clientes.
Aquí aparece una diferencia central: la traducción se enfoca en el mensaje; la localización, en la experiencia. Localizar implica crear una experiencia que el cliente reconoce como propia, de principio a fin: desde el idioma y el tono, hasta los ejemplos, los formatos, los tiempos de respuesta y las formas de vinculación.
Cada país —y cada cultura— tiene maneras distintas de construir confianza, de negociar, de decir que no, de tomar decisiones y de evaluar a un proveedor extranjero. Lo que en un mercado se percibe como eficiencia, en otro puede sonar descortés. Lo que para algunos es cercanía, para otros puede resultar poco profesional. Por eso, no se trata solo de hablar inglés (o cualquier otro idioma): implica entender cómo piensan, qué esperan y cómo se comunican nuestros clientes o proveedores internacionales.
Desde Santa Fe hacia el mundo
En los últimos años, las empresas santafesinas ampliaron y diversificaron sus mercados externos. India, Brasil, Estados Unidos, Europa, China y distintos países de Latinoamérica forman parte del mapa actual de exportaciones y servicios.
A este escenario se suma el contexto económico nacional, que en la actualidad también ha impulsado una mayor apertura de las importaciones. Esto generó un aumento del comercio exterior no solo desde la lógica exportadora, sino también en el vínculo con proveedores, socios y contrapartes internacionales. En ambos sentidos —exportar e importar— la comunicación intercultural se vuelve un factor clave.
En un escenario global atravesado por la digitalización, la internacionalización de servicios y la creciente competencia entre proveedores de distintos países, comunicar de manera correcta se volvió un factor diferencial. Hoy, una empresa santafesina puede competir internacionalmente en una licitación, una propuesta comercial o un proyecto remoto. En ese contexto, la claridad del mensaje, la adaptación cultural y el uso estratégico del idioma ya no son un “detalle”, sino parte central de la propuesta de valor.
Muchas veces, sin embargo, la comunicación sigue pensándose desde una lógica local, sin contemplar aspectos como: diferencias culturales en la negociación, estilos de comunicación (directos, indirectos, formales o relacionales), expectativas sobre tiempos, respuestas y procesos, idiomas de los sitios web, propuestas comerciales y correos electrónicos. En este ciclo nos proponemos poner en diálogo estos temas y acercar herramientas concretas que puedan sumar valor a empresas y profesionales que desean ofrecer sus productos y servicios al exterior.
La comunicación como estrategia comercial
A lo largo del año, abordaremos una serie de notas enfocadas en la comunicación y el comercio exterior, con un enfoque práctico y aplicado. En cada artículo analizaremos un país o región clave, sus particularidades culturales para hacer negocios, errores frecuentes de empresas argentinas y recomendaciones concretas para mejorar la comunicación.
No se trata de fórmulas mágicas, sino de herramientas para tomar mejores decisiones comunicacionales. Porque la comunicación también es estrategia comercial: adaptar un mensaje, elegir el tono correcto, entender cuándo avanzar y cuándo esperar, saber cómo presentarse y cómo responder. En un contexto global cada vez más competitivo, quienes logran leer mejor las reglas culturales de cada mercado cuentan con una ventaja real.
¿Tu empresa busca abrirse al comercio internacional? Desde Rosario Traducciones podemos ayudarte.
Escribinos a ventas@rosariotrad.com.ar